Cómo solucionar un fondo de maniobra negativo

Tener un Fondo de Maniobra negativo suena fatal, ¿verdad? Pues suena a lo que es porque, realmente, puede ser (muy) malo para tu empresa.  

Si es transitorio, seguramente podrás con ello. Tan solo que estarás un tiempo dándole largas a tus proveedores. Pero si se prolonga en el tiempo no podrás pagar ni a tus proveedores, ni a tus trabajadores ni a la temida Hacienda. 

A largo plazo, esta situación te puede llevar a la suspensión de pagos.

No sé si recuerdas que, en nuestro anterior post, estuvimos hablando del Fondo de Maniobra, al que también se le conoce como Capital de Trabajo, que no es más que una traducción del inglés Working Capital. Nos quedamos con el nombre de Fondo de Maniobra que, como ya dijimos, es aquella parte del Activo Corriente que supera al Pasivo Corriente. 

 

Esto dicho así suena un poco complicado pero te refresco la memoria por si no te apetece releer nuestro anterior post:  

El Activo Corriente es la parte del Activo donde encontrarás las existencias (si tienes almacenados productos), lo que te deben tus clientes más lo que tienes en el banco. 

El Pasivo Corriente es la parte del Pasivo donde está lo que la empresa debe en las próximas semanas o meses. Básicamente, aquí tendrás a los proveedores y acreedores (que es lo mismo), los salarios que no hayas pagado, los préstamos del banco y los impuestos que debas a Hacienda y/o a la Seguridad Social. 

Es decir, LO QUE TIENES CONTRA LO QUE DEBES. 

 

Pues sí lo que tienes es menor que lo que debes¡¡¡PELIGRO!!!

Esto es lo que conocemos como Fondo de Maniobra negativo.

No siempre es malo tener un Fondo de Maniobra negativo pero ahí si que te vas a tener que leer mi anterior post porque es largo de contar y no me apetece repetirlo. 

Así que, seguramente, te estás planteando qué puedes hacer cuando te encuentres en una situación tan delicada como esta

 

 

 

CÓMO SOLUCIONAR UN FONDO DE MANIOBRA NEGATIVO

Como yo no soy de asustar a nadie sin darle soluciones te propongo algunas pautas a seguir pero tienes que ver si son aplicables a tu negocio o no: 

  1. Mejora la gestión de cobros a clientes: esto es un básico. Si no tienes controlado el cobro de tus clientes vas mal. Es una de las principales causas de por qué empiezan los negocios a tener problemas de pago. Haz una lista de todos los clientes que tengas (vencidos y por vencer) y, cada semana, revísalos. Si hay alguno que se retrasa, directamente, utiliza el teléfono. Llámales porque mandar un email es solo una forma de no solucionar el problema. 
  2. Vende parte del activo fijo para obtener liquidez: identifica, dentro de tu inmovilizado, si tienes recursos ociosos, algún bien que no utilices o del que puedas conseguir una alternativa más barata. Vende el activo que sea más caro y compra uno más barato o haz un renting o leasing. Por ejemplo, si tienes vehículos en la empresa, podrías ver el precio de mercado que tienen, venderlos si es interesante, y contratar un renting o un leasing. Así, consigues liquidez y mantienes los vehículos en la empresa para seguir funcionando. 
  3. Aporta dinero como socio o amplia capital: si ves que la situación es bastante mala pero que se puede redirigir, una posible solución es que tú, como socio (o todos los socios de la empresa) le des un préstamo a la empresa (que luego te tiene que devolver). Si no, directamente, amplia capital. Si tú o tus socios no tenéis dinero para ampliar capital una alternativa es buscar inversores. Claro está, perderéis una parte del control de la sociedad. Pero quizás es mejor eso que la empresa pase a mejor vida… 
  4. Sube los precios: otra alternativa para solucionar el problema más a medio plazo y un poco más delicada es subir precios. Pero, como digo, hay que hacerlo con mucho cuidado. En primer lugar, tienes que ver si tu mercado admite este aumento de precios y, luego, tienes que tener en cuenta que el aumento de precios tendrá efecto en unos meses: es decir, los primeros clientes que te compren a los nuevos precios te pagarán a 30-60 días así que los efectos no son inmediatos. 
  5. Renegocia deudas bancarias: Si tienes préstamos del banco, una solución puede ser renegociar la deuda que tengas que pagar a corto plazo (Pasivo Corriente) y pasarla a largo plazo. Así, al bajar tu Pasivo Corriente puede ser que compense el Fondo de Maniobra negativo. 
  6. Negocia la forma de pago con tus proveedores: siempre le insisto a mis clientes que tienen que adecuar el momento en el que cobran de sus clientes al momento en el que pagan a sus proveedores. Si no haces esto, en momentos de venta flojos vas a tener tensiones de tesorería y problemas de pago. 
  7. Pide una línea de crédito: si el problema es transitorio, por ejemplo, porque en tu sector hay mucha estacionalidad, una solución puede ser pedir una línea de crédito. Esta te va a ayudar a tener liquidez en momentos puntuales. 

¡Ah! Y muy importante: empieza a hacer previsiones de tesorería. Así tendrás controlado tu cash flow y será más difícil encontrarte en esta situación. 

 

FONDO DE MANIOBRA IDEAL

Hablar de un Fondo de Maniobra ideal puede ser complicado pues según el sector y la empresa esto puede variar mucho. Pero sí que podemos dar una aproximación 

Para ellos vamos a utilizar una ratio que es la Ratio del Fondo de Maniobra que se calcula así: 

 

Ratio FM = Activo corriente / Pasivo corriente 

 

Como imaginarás, si esta ratio es menor que cero es que estás en esa situación de Fondo de Maniobra negativo (¡¡Cuidado!!). 

Por supuesto, que queremos un Fondo de Maniobra que sea mayor que 1. Un 1 raspado también sería peligros pues cualquier eventualidad nos pondría en peligro. 

Así que la literatura económica recomienda que esta ratio esté entre 1,5 y 2 para así estar en una situación de tranquilidad. 

 

¿Y qué pasa si está por encima de 2? Pues por encima de 2 querría decir que tienes bastante liquidez en tu empresa y que quizás te convendría intentar invertir los excedentes para ganar un dinerito. Eso ya tienes que verlo tú: si prefieres arriesgar parte del dinero de la empresa para conseguir algunos beneficios vía intereses o prefieres dormir a pierna suelta.  

Espero que te haya servido este post y, si ves que estás en una situación complicada y no ves la manera de salir, escríbeme a info@midirectorfinanciero.com 

Seguro que te llevas, al menos, unos cuantos consejos gratis. 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

TRANQUILIDAD EN TU C/C

Te ayudamos a saber cómo ser rentable, cómo crecer y qué decisiones tomar para conseguirlo.